Hipnosis
o
Imágenes internas
A pesar de haberme formado en Hipnosis Ericksoniana, prefiero llamar esta parte de mi trabajo “Imágenes internas”, ya que este nombre refleja mejor lo que mis clientes puedan experimentar durante las sesiones.
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Al igual que ocurre en las constelaciones, el cambio profundo no surge tanto desde la comprensión racional, sino desde un nivel más interno de la psique. Es un espacio en el que las palabras y los pensamientos pierden protagonismo, dando lugar a una vivencia integral. Es precisamente en esa dimensión más profunda donde se generan los verdaderos movimientos internos.
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Para facilitar este proceso, acompaño a la persona a entrar en un estado de profunda relajación, en el cual la actividad cerebral se asemeja a la que se da en los momentos previos al sueño, con la diferencia de que la persona permanece despierta y consciente en todo momento.
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Durante este estado la mente está especialmente abierta, receptiva y disponible para integrar nueva información. Por lo tanto, es un momento óptimo para introducir sugestiones que amplíen la mirada de la persona sobre aquello que le inquieta. Y sobre todo se trata de un espacio donde puede ponerse en contacto con más facilidad con los recursos inherentes y necesarios para el cambio.
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En muchas ocasiones, combino el trabajo con imágenes internas con constelaciones y la integración de los sueños, adaptándome siempre a las necesidades específicas de cada persona. De este modo, el proceso terapéutico se vuelve más completo, orgánico y profundamente respetuoso con el ritmo individual.

